¿Primera vuelta?

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

Los últimos sondeos muestran que la candidata del Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil al que pertenece el actual mandatario del país Luiz Inácio Lula da Silva, Dilma Rousseff, todavía tiene posibilidades de ganar en la primera vuelta, a pesar de los supuestos escándalos de corrupción acaecidos la semana pasada y que provocaron la dimisión de la ministra de la Casa Civil, Erenice Guerra, considerada como la número dos del Ejecutivo. Los últimos sondeos muestran que la candidata del Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil al que pertenece el actual mandatario del país Luiz Inácio Lula da Silva, Dilma Rousseff, todavía tiene posibilidades de ganar en la primera vuelta, a pesar de los supuestos escándalos de corrupción acaecidos la semana pasada y que provocaron la dimisión de la ministra de la Casa Civil, Erenice Guerra, considerada como la número dos del Ejecutivo.

El último sondeo realizado por el instituto Vox Populi daría la victoria con un 51% de los votos a la candidata de Lula, frente al 24% que obtendría el principal ‘rival’ de Rousseff en las elecciones y miembro del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB), José Serra. La otra candidata que pertenece al Partido Verde (PV) ha conseguido un 8%.

Otro de los estudios realizados por la firma Datafolha concentraría un 49% de los votos a favor de la candidata del PT, un 31% a Serra y por último un 14% a Silva. Estos datos significarían un descenso de cinco puntos para Rousseff con respecto de los que tenía la semana pasada.

La compañía Ibope, en cambio, muestra un 51% de los votos a favor de la candidata de Lula y Serra dispondría de un 25%. De este modo Rousseff se quedaría con el mismo apoyo que antes de que se dieran las acusaciones de corrupción y el candidato del PSDB perdería dos puntos.

Para que la representante del PT pueda evitar tener que ir a la segunda ronda en las elecciones del 3 de octubre, tendría que tener a favor más del 50% de los votos emitidos, cosa que a raíz de los últimos sondeos puede ser posible, aunque los analistas creen que puede haber alguna ‘sorpresa’.

El experto político de la consultora CAC, André Pereira César, ha dicho en declaraciones recogidas por la agencia AFP, que le parece difícil que haya un segundo turno ya que Marina Silva ha crecido de forma marginal con los votos de los indecisos y de las personas insatisfechas con la campaña de Serra, por lo que Rousseff parece no perder terreno.

Otro de los analistas de la anterior consultora, José Luciano de Mattos Dias, ha opinado para el medio Cronista y cree que Dilma todavía tiene cerca del 60% de posibilidades de conseguir ganar en la primera vuelta.

La prensa y los expertos pensaban antes de la realización de estos últimos sondeos que la candidatura de Rousseff se iban a ver seriamente afectada por las acusaciones de corrupción, pero la situación no parece haber llegado a tanto. Este escándalo político alcanzó a la ministra de la Casa Civil, Erenice Guerra, considerada como la número dos del Ejecutivo, hasta tal punto, que presentó su dimisión.

Esta decisión, que se tomó para no perjudicar la candidatura de Rousseff a las próximas elecciones, vino ha raíz de la publicación, en diario local Folha de Sao Paulo, de una serie de datos en los que se exponen los contactos oscuros y actividades de lobby que los hijos de Guerra mantenían en el Gobierno para cobrar comisiones a las empresas.

Este nuevo escándalo surgió a raíz de la noticia publicada por la revista Veja en la que se acusa a la ex ministra de estar implicada en una supuesta trama de tráfico de influencias y pago de comisiones. En este artículo también se explica que Guerra era la mano derecha de Rousseff, a quien asesoraba, en el mismo momento en el que la empresa de uno de sus hijos, Capital Assessoria e Consultoria, se embolsaba grandes comisiones de algunas empresas para que, gracias a sus contactos con las altas esferas del Gobierno, estas pudieran acceder más fácilmente a los contratos públicos.

Una de estas compañías, según señala Europa Press, es la privada energética brasileña EDRB desde donde se asegura que el hijo de Guerra le exigió sin ningún éxito una comisión para que el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) le concediera un préstamo. Portavoces de EDRB han asegurado también que algunos de sus representantes mantuvieron reuniones con la ex ministra mientras adelantaban el proceso de solicitud de un préstamo de 9.000 millones de reales (unos 4.000 millones de euros) para conseguir financiación de un proyecto en el norte de Brasil. El hijo de Guerra habría pedido, según las fuentes de la empresa, una comisión del 5%.

Este suceso no es el único que ha salpicado ha Rousseff en las últimas semanas, ya que hay que incluir la investigación llevada a cabo por la Policía Federal por la presunta violación del secreto fiscal de la hija del candidato socialdemócrata, José Serra, y del vicepresidente del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB), Eduardo Jorge.

Serra creía que el PT habría podido acceder a los expedientes fiscales de estas personas en la búsqueda de información ilegal para ser filtrada posteriormente a la prensa durante la campaña electoral. Estas investigaciones han aclarado por el momento quienes han sido los responsables directos de las actividades de espionaje. También se sabe que algunos de estos ‘espías’ fueron militantes del PT.

Por tanto habrá que esperar hasta el próximo 3 de octubre para saber si Rousseff cuenta con el apoyo de los ciudadanos brasileños.

TE PODRÍA INTERESAR

DEJA UNA RESPUESTA