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El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, parece dispuesto a dar un giro de 180 grados a la política exterior de su país. A las buenas relaciones que ya mantiene con Ecuador y Venezuela, países con los que su predecesor, Álvaro Uribe, estaba enemistado, se une ahora la tentativa por entrar en el Mercosur, de la mano de Brasil y como miembro de pleno derecho. A esto último, hay que añadir su pretensión de ser aceptado en la OCDE o la intención de fichar como asesor al juez español Baltasar Garzón pese a la oposición dentro de su país. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, parece dispuesto a dar un giro de 180 grados a la política exterior de su país. A las buenas relaciones que ya mantiene con Ecuador y Venezuela, países con los que su predecesor, Álvaro Uribe, estaba enemistado, se une ahora la tentativa por entrar en el Mercosur, de la mano de Brasil y como miembro de pleno derecho. A esto último, hay que añadir su pretensión de ser aceptado en la OCDE o la intención de fichar como asesor al juez español Baltasar Garzón pese a la oposición dentro de su país.

A inicios de semana, el asesor especial para Asuntos Internacionales de la Presidencia de Brasil, Marco Aurelio García, afirmaba que el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, pretende darle un «cambio radical» a la agenda colombiana en el exterior. Estas declaraciones parecen venir refrendas por las actuaciones que hasta ahora ha realizado así como por las que pretende llevar a cabo.

La última de ellas tiene que ver con el fichaje del juez español, Baltasar Garzón como asesor de derechos humanos. El juez español, que ha logró una cierta relevancia internacional por su pretensión de juzgar al dictador chileno Augusto Pinochet, así como por interesarse por los desaparecidos de la Guerra Civil Española o los de la guerra entre las FARC y los paramilitares, ayudaría a mejorar una imagen exterior, la de Colombia, muy dañada por el presunto poco respeto a los Derechos Humanos que habría demostrado el anterior Gobierno de Álvaro Uribe.

El presidente colombiano, a preguntas de AFP, certificó que esperaba poder contar con Baltasar Garzón para asegurar que «el juez Baltasar Garzón tiene una gran experiencia en muchos frentes donde para nosotros podría ser muy útil su asesoría.» Por el contrario, las primeras voces de oposición a su contratación no han tardado en aparecer.

El Procurador de Colombia, Alejandro Ordóñez, expresó este miércoles su oposición a que el juez español y consideró que la «agenda política» del jurista, que fue incluido en las listas del Partido Socialista español para concurrir a las elecciones, generaría polarización. Ordóñez señaló a su vez que Garzón está «cuestionado» porque «ordenaba interceptaciones (telefónicas) de abogados en el ejercicio de su profesión (y), por tal razón, sería tanto como designar a uno de los investigados del DAS (servicio secreto de Colombia) como asesor de inteligencia en el Estado colombiano o en otro país».

Pese a estas críticas, que algunos expertos consideran una respuesta del sector más afín a Álvaro Uribe y conectado con el ex presidente español José María Aznar, Santos ha vuelto a confirmar hoy que cuenta con el juez Garzón para integrar su gabinete de asesores, en este caso como asesor en Derechos Humanos.

Por otra parte, también a comienzos de semana, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, anunciaba que en febrero a Colombia a su asesor especial para Asuntos Internacionales de la Presidencia de Brasil, Marco Aurelio García. Los socios del Mercosur parecen decididos a incrementar su número y Colombia, que ha dejado entrever su intención de solicitar la inclusión plena, podría ser el primero en certificarlo.

El último en pronunciarse en este sentido ha sido el presidente de Uruguay, José Mujica, que reiteró su postura de reafirmar la unidad comercial de la región y dijo que pretende sumar el “máximo de países posibles” al Mercosur. «Somos conscientes de las asimetrías que presenta el Mercosur y sus defectos, pero creemos que el modo de equilibrarlas es logrando políticas de acercamiento e inclusión hacia el futuro del máximo de países posibles de América del Sur. ¿Por qué? Porque el mundo se está organizando en gigantescos bloques, como parte de la globalización”, aseguró Mujica.

Lla posibilidad de que Colombia recorra este camino viene abalada por el apoyo brasileño y ha tenido una respuesta rápida en Paraguay. Su vicepresidente, Federico Franco, ha confirmado su apoyo a esta nueva inclusión asegurando que “Colombia es un país serio”. Por su parte, Rousseff enviará en febrero a Colombia a su hombre fuerte en asuntos exteriores, Marco Aurelio García, lo que podría suponer la aceleración del proceso. La propuesta ha partido del propio Mercosur, que busca además que Chile, Bolivia, Perú y Ecuador sigan el mismo camino.

Sin embargo, parece que las miras de Colombia más allá. Juan Manuel Santos, quiere que su país se convierta en un contrapeso ante la hegemonía de Brasil. Los analistas consultados por Americaeconomica.com han comentado que en la actualidad, Brasil acapara todas las miras de la opinión internacional dentro de América Latina. Si Colombia entrara a formar parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), tal y como su mandatario pretende, el país aumentaría su exposición ante el entorno internacional y podría hacer sombra al gigante latinoamericano.

Juan Manuel Santos ha presentado ante la OCDE la candidatura del país para entrar a formar parte de la organización, con motivo de la celebración del Consejo del organismo en la capital francesa, París. Muchos de los países que integran el organismo han recibido con buenos ojos la pretensión de Santos.

Incluso, el secretario general de la OCDE, el ex – presidente mexicano Ángel Gurría, ha asegurado que la petición será analizada y que “el hecho de que Colombia haya expresado hoy al consejo su voluntad para acceder es muy importante para el acontecimiento de vida de nuestra organización, y llevará efectivamente a que en algún momento, en un futuro no muy lejano, podamos contar con el privilegio de la membresía de Colombia”.

Por eso, algunos analistas colombianos consultados por esta publicación han apostado porque el país que dirige Juan Manuel Santos entre finalmente en la OCDE. Los expertos consideran que lo que hace falta ahora es que Colombia cumpla los requisitos que exige el organismo para entrar, lo que podría suceder el año que viene.

Pero, ¿por qué ahora? El mandatario colombiano ha justificado que, si bien todavía quedan muchos retos a los que hacer frente, “ahora tenemos una situación única en términos políticos y económicos”. El país ha logrado dar un paso importante en los últimos años que le ha permitido salir de una situación muy difícil en la que las guerrillas y los paramilitares controlaban buena parte del país.

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