Llegan los marines

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Hace dos días saltaron las alarmas en EEUU. La crisis de deuda soberana en Europa amenazaba con cruzar el charco. Las fuertes caídas que arrastraban los grandes bancos españoles e italianos en Bolsa, que en algunos casos superaban el 40%, junto con los retrocesos del euro, ponían en peligro las cuantiosas inversiones de los fondos de inversión estadounidenses. Había que hacer algo y lo han hecho. Hace dos días saltaron las alarmas en EEUU. La crisis de deuda soberana en Europa amenazaba con cruzar el charco. Las fuertes caídas que arrastraban los grandes bancos españoles e italianos en Bolsa, que en algunos casos superaban el 40%, junto con los retrocesos del euro, ponían en peligro las cuantiosas inversiones de los fondos de inversión estadounidenses. Había que hacer algo y lo han hecho.

El pasado martes, la deuda española vivió su peor jornada en la última década y los cimientos del euro se tambalearon. El riesgo país se disparó hasta romper los 300 puntos básicos por primera vez desde la creación de la moneda única. Los movimientos especulativos elevaron la rentabilidad exigida al bono español de referencia hasta el 5,8%, en línea con el tipo que pagará Irlanda en su rescate. Ese mismo día, por la noche, el Tesoro de EEUU anunció que la subsecretaria de asuntos internacionales de este departamento, Lael Brainard, iniciaba al día siguiente una gira por Europa a tres destinos clave: Berlín, París y Madrid.

La primera potencia mundial se juega mucho, tal y como reveló JP Morgan en un informe horas después. Algunos de los mayores fondos monetarios del país mantienen una exposición de 400.000 millones de dólares (306.000 millones de euros al cambio actual), a los bonos emitidos por los bancos españoles e italianos. La cifra representa el 17,3% de sus activos.

Estas carteras están basadas en bonos de los grandes del sector, como los españoles Banco Santander y BBVA, y de las italianas Unicredit e Intesa Sanpaolo, con una percepción muy baja de riesgo pese a los continuos ataques recibidos por los especuladores, que tenían su eco en la prensa financiera anglosajona. Hasta ese mismo momento, los dos grandes bancos españoles acumulaban caídas en Bolsa este año del 40%, unos fuertes retrocesos, que unidos a la debilidad del euro (desde entonces se recupera un 2%), también resentían las inversiones de otros fondos estadounidenses que invierten en renta variable. Sin embargo, en sólo dos días, el Santander por ejemplo ha conseguido revalorizarse un 12,67% y reduce hasta el 28% el descenso anual. Un caso muy parecido al de BBVA.

El miércoles incluso, el presidente de Deutsche Bank, Joseph Ackermann, cambió su mensaje. El banco alemán, que a principios de año llegó a recomendar vender deuda española y comprar la de Irlanda, ahora asegura que los datos económicos «no justifican de ninguna manera la aparente desconfianza que existe en el caso de España» y que los problemas de su sector financiero son «manejables». Hoy además, el Instituto Internacional de Finanzas, que preside también Ackermann, ha abogado por una mayor coordinación de las políticas para ayudar a las principales economías a navegar por la crisis financiera, al tiempo que pide que se haga una distinción entre los bonos emitidos en la eurozona de los de otras áreas de mercado.

Ayer, Lael Brainard se reunió con el presidente de la oficina económica de Moncloa para estudiar el terreno y mostró el respaldo de la Administración Obama al plan de ajuste. Mientras, el Gobierno explicó a su huésped que todo lo está llevando a cabo sin el respaldo del partido conservador, el PP. La enviada de Geithner se reunió más tarde con Mariano Rajoy, líder de la oposición, y le pidió un compromiso para que tenga éxito el plan de consolidación fiscal. Según algunos medios, Rajoy aseguró que el euro «es una absoluta prioridad para Europa, para España y para el PP», y que estaba dispuesto a este compromiso. Fuentes del PP, en declaraciones a EL BOLETÍN, no han querido confirmar este mensaje.

Al mismo tiempo, los ataques a España en la prensa anglosajona han desaparecido. Hoy Wall Street Journal respalda los esfuerzos del Gobierno español para aplicar las reformas que necesita la economía. Sin embargo, el diario de Rupert Murdoch advierte de que Zapatero se enfrenta a dos obstáculos que podrían complicar el éxito de las mismas: los sindicatos y el Partido Popular, que controla las autonomías «clave» y que pide elecciones anticipadas. Casualidad o no, pero hace dos días, WSJ y Marketwach.com (ambos del mismo grupo) ilustraron una noticia sobre la crisis en España con un vídeo en el que aparecían banderas preconstitucionales.

El Gobierno también se ha desplegado para convencer a los inversores internacionales, anglosajones fundamentalmente, de que la solvencia del Tesoro público está garantizada. Tanto el presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, como la titular de Economía, Elena Salgado, buscaron cobijo en medios financieros altamente especializados para lanzar el mensaje.

Zapatero optó por la cadena de televisión CNBC y Salgado por Financial Times, un periódico con cuyo Consejo de Redacción estuvo la pasada primavera, cuando Grecia incendió por primera vez la eurozona. El presidente del Gobierno, según han asegurado a EL BOLETIN fuentes de La Moncloa, aceptó la petición de una entrevista con una periodista estelar, María Bartiromo, la presentadora con más audiencia entre los seguidores de la información económica en todo el mundo, que se desplazó desde Londres a Madrid para el evento. Justo este mismo día, el diario El País publicó las nuevas maniobras de Esperanza Aguirre para controlar Caja Madrid.

La situación de las cajas de ahorro es uno de los principales argumentos de los inversores internacionales para desconfiar de España. La entidad madrileña es una de las más cuestionadas, ni siquiera la llegada de Rodrigo Rato a la presidencia ha conseguido disipar las dudas. Precisamente, de forma paralela a la información publicada por el diario de Prisa, Bloomberg, agencia de información económica conservadora, publicó un artículo demoledor sobre la mala gestión económica del PP bajo el Gobierno de José María Aznar, cuando Rato fue ministro de Economía. El medio señala que la crisis actual es consecuencia de las políticas aplicadas en aquellos años que crearon la burbuja inmobiliaria.

Estos mensajes coinciden con una gira de Aznar por EEUU y con la celebración del II Congreso del PP en este país a la que asistirán el ex presidente y su mujer, Ana Botella.

Test de estrés por petición de Geithner

EEUU también jugó un papel importante en julio, cuando se calmaron las tensiones en los mercados tras el susto de Grecia como consecuencia de la publicación de las pruebas de resistencia a la banca. El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, instó a finales de mayo a las autoridades europeas para que realizaran algún tipo de prueba de estrés al sistema bancario. Del total de los 88 bancos examinados, sólo siete suspendieron, y ninguno de ellos irlandés. Ahora, se volverán a repetir los test.

¿Quién es María Bartiromo?

María Bartiromo no es una periodista cualquiera. No todos en su profesión tienen la suerte de que el presidente de la Fed, Ben Bernanke, les susurre al oído en medio de una cena sus intenciones sobre los tipos de interés. Pocos son capaces de influir en el mercado y con una credibilidad intacta a pesar de los rumores sobre sus supuestos devaneos con algún ejecutivo de Citigroup. Bartiromo en un referente de la información económica en un mundo dominado por la testosterona.

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