La nueva realidad política venezolana

Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on reddit
Share on telegram
Share on email

“Nos toca anticipar los escenarios. Y comenzar ya a actuar en función de ellos y las realidades presentadas. Hoy, con la prospectiva -como la practicamos- no se admite esperar los acontecimientos para hacerlo”. “Nos toca anticipar los escenarios. Y comenzar ya a actuar en función de ellos y las realidades presentadas. Hoy, con la prospectiva -como la practicamos- no se admite esperar los acontecimientos para hacerlo”.

Así finaliza la propuesta nuestra para la Nota Preliminar del ensayo que elaboramos junto a algunos valiosos venezolanos. Precisamente la sugerencia contenida en él pareciera no ser seguida por nadie. No se entendería el porqué de la conducta observable de gobierno y oposición.

El invencible Chávez: 1° vio disminuir sus votos, 2° plebiscitó (o sea planteó la elección como una aceptación o rechazo de él mismo) y perdió, 3° cayó en situación de minoría, 4° se le puso cuesta arriba su reelección en el 2.012, 5° ve truncado su esquema de aprobar leyes en contra de la Constitución, 6° pierde la posibilidad de mantener el machorreo actual de las instituciones de Estado; pero… pero, ¡proclama una sólida victoria!

Ya el hegemón y su equipo andan ofreciendo violencia a todos, más totalitarismo, cero diálogo, legislación arbitraria, nombramientos apresurados de incondicionales en el Tribunal Supremo de Justicia, devastación en la elección presidencial de 2012, etc., etc. Escenario de la profundización o radicalización del totalitarismo.

Anticipando, hipotéticamente hay dos cosas que pueden pasar: 1ª el régimen procurará convertir los próximos tres meses en una arremetida totalitarista brutal (en el momento de escribir este artículo ya se había reunido para eso. O sea, que ya comenzó a pasar) y 2ª aprovechará, en los próximos dos años, el superable, pero existente vacío estratégico de la Mesa de la Unidad Democrática para tareas propiamente políticas, en razón de su pragmatismo electoralista.

Pero, faltan tres datos de entorno que permiten calibrar sus posibilidades: 1° la mayoría política y electoral ahora es de la fuerza cívica que se opone a su proyecto, 2° la pérdida del plebiscito aupado por Chávez mismo representa, para él, una limitación importante en los próximos dos años, y 3° sus riesgos frente al mundo militar y una sociedad habituada a la movilización aumentan.

Del lado de la alianza partidista unitaria hay un silencio y un vacío político que algunos partidarios comienzan a criticar. En el momento de escribir este artículo, se informa que las fuerzas armadas y grupos violentos están actuando en mi ciudad, en la sede del órgano electoral, por las protestas locales (de amplia repercusión nacional en redes) en razón de la inconformidad con los resultados en un circuito. La alarma está activada desde anteayer al menos, pero la llamada Mesa de la Unidad Democrática (la dirección política de la oposición) no se ha pronunciado. Igual sucede con los casos, tampoco reclamados, de presos políticos electos que permanecen en prisión.

Las hipótesis plausibles sobre su conducta son dos: 1ª se mantiene la lógica electoralista de nula o baja confrontación con el régimen, orientación de la reciente campaña y 2ª su estrategia es sólo bidimensional, dirigida a la acción parlamentaria de los dos próximos años y a la preparación de la elección presidencial, bajo su lógica.

Sin embargo, el entorno dice otra cosa: 1° el régimen seguirá su juego duro, 2° estará forzado a concesiones rentistas y clientelares y mantendrá el desequilibrio en las condiciones de juego, que mantendrán al país en situación precaria y 3° sólo un estrategia explícita de transición a la democracia y una política más plural pueden anteponer un obstáculo serio a Chávez.

Son hipótesis. Sobre las tendencias en la conducta de cada polo, los escenarios que pueden presentárseles y el entorno que los influye.

Queda la gran pregunta sobre la visión de conjunto de las dos estrategias (aún no evidentes) en un lapso de alta complejidad y a varios horizontes, la conceptualización de los escenarios que se abren a la lucha de poder entre ambos y la manera en la cual evolucione el núcleo duro del entorno político nacional, que es el conflicto que enfrenta al totalitarismo de corte comunistoide y las fuerzas de la democracia y la libertad.

TE PODRÍA INTERESAR

DEJA UNA RESPUESTA