Los problemas de Cristina

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, se ha topado de frente con la oposición de los empresarios agropecuarios. Las patronales del gremio han dado durante estos días varios dolores de cabeza a la mandataria. La semana que viene Cristina tendrá más de lo mismo. Los responsables del sector encuentran serios problemas a la hora de comercializar sus cosechas de trigo, y piden a gritos una solución a las trabas impuestas desde el gobierno. El enfrentamiento viene de lejos. En 2008 los productores agrícolas se enfrentaron a Fernández por los impuestos a las exportaciones de granos que estableció. La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, se ha topado de frente con la oposición de los empresarios agropecuarios. Las patronales del gremio han dado durante estos días varios dolores de cabeza a la mandataria. La semana que viene Cristina tendrá más de lo mismo. Los responsables del sector encuentran serios problemas a la hora de comercializar sus cosechas de trigo, y piden a gritos una solución a las trabas impuestas desde el gobierno. El enfrentamiento viene de lejos. En 2008 los productores agrícolas se enfrentaron a Fernández por los impuestos a las exportaciones de granos que estableció.

El gremio vive una situación complicada. A los problemas relacionados con la comercialización del trigo se suma una situación que se complica día a día por el efecto de la sequía que atraviesa Argentina. Estos productores se encuentran con problemas a la hora de vender sus cosechas, ya que o no pueden venderlas o tienen que venderlas a un muy bajo coste, que ronda los 60 centavos de peso (11 céntimos de euro) por cada kilo de trigo. Mientras, el consumidor paga el pan en torno a 6 u 8 pesos (entre 1,16 y 1,55 euros) el kilo.

Esta situación se debe a que los productores no pueden exportar ellos mismos sus cosechas. Los únicos que pueden vender el trigo al mercado internacional son las grandes compañías autorizadas. Por lo tanto, los pequeños productores observan un gran perjuicio en su contra, mientras que son las empresas multinacionales y los grupos más concentrados del comercio de grandes los beneficiados.

Para solucionar estos problemas, las patronales del sector piden que se levanten todas las restricciones a la exportación. Sostienen que, con el actual sistema, los productores de trigo deben vender los granos a los grandes exportadores, que se lo adquieren a un precio inferior a lo que vale la tonelada en el mercado internacional.

Además, los responsables han asegurado que la liberalización de las exportaciones de trigo no tienen porqué tener un impacto en el precio del pan, ya que el trigo sólo tiene una incidencia del 8% en el costo de elaboración de dicho producto.

Por eso, la iniciativa que ha tomado el gobierno de Argentin parece insuficiente para este sector. Durante una reunión celebrada el pasado 13 de enero entre los representantes del campo y el gobierno, se anunció la apertura parcial de las exportaciones de trigo. Cristina Fernández ha propuesto la liberalización de las trabas a un límite de tres millones de toneladas. Es decir, los productores de trigo podrán exportar hasta dicha cantidad del cereal. El saldo exportable de trigo es de 7,5 millones de toneladas durante el período 2010-2011, con lo que las grandes multinacionales se quedarían con un total de 4,5 toneladas para vender al exterior.

Tampoco el sector ha quedado satisfecho con la línea de crédito que ha establecido Cristina Fernández y que, en teoría, defendería el precio real del trigo. En este sentido, el Banco Central del país concederá una línea de crédito por una suma total de 840 millones de pesos (163 millones de euros). Dicho importe está destinado a financiar el valor de hasta 300 toneladas de trigo por cada productor. El crédito carece de tasas de interés y tiene un plazo de pago de 180 días.

Sin embargo, como decíamos, el sector agroalimentario no está satisfecho con las iniciativas de Cristina Fernández. Para expresar su rechazo, el gremio protagonizará la semana que viene una huelga que se extenderá desde el lunes 17 de enero hasta el domingo 23 del mismo mes. Durante este periodo, el campo no venderá ni trigo ni soja. Sin embargo, la movilización no afectará a la comercialización de productos frescos, como la carne.

Además, el lunes 10 de enero el sector agroalimentario realizó una protesta pública denominada ‘tractorazo’. En ella, los productores sacaron los tractores a la calle con la finalidad de llamar la atención. Esto ayudaría, según la opinión del gremio, a solucionar dicho problema. Pero, como es evidente, no fue suficiente.

Los problemas con el sector agroalimentario no han sido los únicos acontecimientos que esta semana han dado un fuerte dolor de cabeza a Cristina Fernández. Anoche, día 13 de enero, un coordinador del viaje que inició la mandataria hacia Oriente Medio sufrió el robo de un maletín que contenía 68.000 dólares (51.534 euros) y 17.000 euros, previstos para afrontar los gastos del avión y de la tripulación. La policía aún desconoce si fue un robo casual o si los ladrones sabían que se trataba del dinero del Gobierno.

Además, el problema de falta de billetes y monedas que sufre Argentina se ha intensificado durante las primeras semanas del año. Argentina está ‘colapsada’ por una falta de dinero en efectivo, especialmente de billetes de 100 pesos (algo menos de 20 euros), que son los billetes de mayor valor. Este problema ha estado presente desde hace cerca de tres semanas, pero se ha agravado, como decíamos, con el nuevo año. Los ciudadanos argentinos han sido protagonistas de numerosas quejas al respecto, pues, si bien disponen de los fondos suficientes para hacer frente a sus gastos, no pueden hacerlo porque no tienen acceso a su dinero.

El Banco Central de Argentina asegura que se trata de un problema transitorio, y que se debe a problemas técnicos en la Casa de la Moneda. La presidenta del organismo supervisor, Mercedes Marcó del Pont, ha asegurado que el problema se debe, principalmente, a una mayor demanda por las vacaciones. Los partidos de la oposición critican a la dirigente por no estar preparada para una predeciblemente alta demanda estacional de efectivo, debido a los aguinaldos o pagas extras que se reciben en Navidad y a los pagos de las pensiones.

Mientras, algunos expertos económicos atribuyen la situación a la elevada y creciente inflación que hay en el país, una de las más altas del mundo. Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), la cifra se sitúa en torno al 10%, sin embargo los analistas apuestan por que ronde entre el 20 y el 25%. La subida de los precios origina que los consumidores tengan que usar más billetes para pagar por los mismos productos. De ahí el colapso, que ha coincidido con la Navidad, la época de mayor demanda de efectivo

Los analistas consultados por Americaeconomica.com han comentado que el gobierno de Cristina Fernández no ha impreso suficientes billetes en comparación con la subida de precios que experimenta el país. La inflación conlleva una mayor demanda de billetes y de monedas. Pero también es, según estos expertos, un problema estacional. “La situación se ha agravado durante las últimas semanas de 2010 por una mayor demanda de saldos monetarios debido a las fiestas navideñas”, ha explicado a esta publicación Mariano Kruskevich, analista de la sociedad de bolsa argentina Grupo SBS.

El fin de dichas celebraciones ha llevado a las autoridades a asegurar que ahora hay tiempo para normalizar la situación. Sin embargo, los expertos opinan que el gobierno debería tomar medidas antes de que se dé la próxima ‘estacionalidad’, algo que ocurrirá en marzo con la vuelta al colegio de los niños y los gastos correspondientes.

A su vez, el gobierno de Cristina Fernández se niega a imprimir billetes con un valor que supere los 100 pesos (algo menos de 20 euros), el de mayor denominación en la actualidad. Esto es lo que han pedido los partidos de la oposición, quienes aseguran que el Ejecutivo se opone porque sería una señal de aceptación de que los precios están cada vez más altos.

Para aumentar la disponibilidad de billetes en el país, hoy ha llegado una nueva tanda de ‘papeles’ impresos en Brasil. El Banco Central ha anunciado la llegada de 5.000 millones de pesos (algo más de 970 millones de euros) en billetes de 100 pesos argentinos que se mandaron a imprimir a Brasil, de donde ya se importó una cantidad de dinero similar hace menos de un mes. Sin embargo, Brasil tiene normas de importación diferentes a las de Argentina, como el uso de papeles de un gramaje diferente, y no es la solución definitiva, según han comentado a este diario algunos expertos consultados.

De esta forma, Cristina Fernández parece haber comenzado 2011 con el pie derecho. Un año en el que, además, las decisiones que tome la presidenta podrían ser determinantes para que continúe al frente del país. Durante este año se celebrarán las elecciones presidenciales, y si bien la mandataria no ha confirmado todavía que presentará su candidatura, los expertos consideran que sí lo hará.

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