El Banco Mundial advierte de que EEUU y Europa lastrarán el crecimiento de América Latina

Según el último informe publicado por el Banco Mundial (BM), la situación económica de EEUU y de Europa afectará a la región latinoamericana durante 2011. En dicho informe, el grupo afirma que la crisis de la deuda soberana que vive la zona euro y la ralentización en el avance de EEUU podrían tener repercusiones en América Latina. De todas formas, las proyecciones del organismo para este año apuntan a que los países emergentes liderarán el crecimiento económico, si bien este será más moderado que durante 2010. Según el último informe publicado por el Banco Mundial (BM), la situación económica de EEUU y de Europa afectará a la región latinoamericana durante 2011. En dicho informe, el grupo afirma que la crisis de la deuda soberana que vive la zona euro y la ralentización en el avance de EEUU podrían tener repercusiones en América Latina. De todas formas, las proyecciones del organismo para este año apuntan a que los países emergentes liderarán el crecimiento económico, si bien este será más moderado que durante 2010.

América Latina está unida a Europa, en especial a España y Portugal, por estrechos vínculos comerciales y financieros. Son precisamente estas relaciones las que hacen que la economía latinoamericana pueda estar expuesta a importantes repercusiones en el caso de que la situación de dichos países empeora. En especial, si se agrava el problema de la deuda soberana. Si los bancos de esas dos naciones se ven obligados a reestructurar su deuda o a buscar liquidez de sus filiales en América Latina, podrían endurecer el crédito de la región.

Los datos hablan por sí solos. El 13% del volumen de inversión extranjera directa que ha recibido América Latina durante el año 2010 provino de España. En el caso de Argentina y México, esa cifra aumentó hasta el 25%. Los bancos españoles, con Banco Santander y BBVA a la cabeza, poseen el 25% del mercado financiero en México, Chile y Perú. Los portugueses, en especial Banco Espíritu Santo, están presentes en Brasil.

En efecto, la inestabilidad en la zona euro y el nerviosismo existente por la deuda soberana es una de las grandes amenazas para la economía mundial, a pesar de lo cual ésta crecerá un 3,3% este año y un 3,6% durante 2012, impulsada por el empuje de los países en desarrollo. Si esta situación continúa, podría desembocar en una intensificación de las estrategias de consolidación fiscal. Esto ralentizaría el crecimiento e incluso podría conducir a una recaída en la recesión a algunos países.

Por otro lado, la política monetaria de Latinoamérica está sobrecargada ante la entrada masiva de capital extranjero. Esto podría afectar al robusto crecimiento de la región, que ha alcanzado un promedio del 5,7% en 2010. Dicha entrada masiva de capital puede tener un efecto desestabilizador sobre los tipos de cambio, la competitividad externa y los precios de los activos.

Si bien esta entrada de capitales ha sido positiva y ha ayudado a respaldar algunas inversiones en algunos países latinoamericanos, para otras naciones han resultado ser bastante perjudiciales. Es el caso de los países exportadores de materias primas, como Chile, Perú y, sobre todo, Brasil. Los flujos han contribuido en estos países a un auge del crédito que ha incrementado rápidamente las importaciones y los precios de los activos. Es más. Las medidas de estímulo monetario en los países desarrollados pueden traducirse en flujos de capital todavía mayores en estas naciones.

Algunos países latinoamericanos han acaparado gran parte de los flujos monetarios durante el año pasado. En este sentido, el informe del BM ha puesto de manifiesto que el 95% de los flujos de capital privado y el 78% de la compra de deuda pública a corto plazo fueron a parar a tan sólo nueve países. Además de Brasil y México, se encuentran China, India, Turquía, Sudáfrica, Indonesia, Tailandia y Malasia.

Además, a pesar de las iniciativas que han tomado algunos de los gobiernos latinoamericanos para controlar la expansión monetaria con tasas de interés más altas (como es el caso de Brasil), muchas monedas de la región han experimentado una auténtica escalada en su valor, lo que ha perjudicado la competitividad de sus exportaciones. La apreciación de las divisas es, precisamente, otro de los riesgos que deben afrontar los países de América Latina durante este año.

Otro riesgo latente al que pueden tener que hacer frente algunos países de la región es la inflación. Los elevados precios de las materias primas han impulsado las exportaciones y la demanda doméstica, lo que sumado al fácil acceso al crédito ha respaldado la demanda doméstica. Ante esta situación, el riesgo es que el crecimiento global sea inferior al previsto y que las ganancias acumuladas en la región reviertan rápidamente debido a una excesiva inflación.

Como ya hemos dicho, serán los países emergentes los que lideren el crecimiento económico durante los dos próximos años. Según refleja el informe del BM, los países en desarrollo crecerán un 6% este año y un 6,1% en 2012, frente al 2,4% y el 2,7%, respectivamente, de los países desarrollados. El Producto Interior Bruto (PIB) de la región conformada por América Latina y el Caribe, que ha experimentado un avance del 5,7% en 2010, se incrementará en un 4% durante 2011 y 2012. Este menor crecimiento responde al debilitamiento del entorno externo y a una moderación en el crecimiento en las economías avanzadas.

Por países, Chile y Perú serán los que se situarán a la cabeza de Latinoamérica, con un crecimiento del 5,8% y un 5,5% respectivamente. México avanzará un 3,6%, Argentina un 4,7% y tanto Brasil como Colombia lo harán en un 4,4%. Venezuela, el único país junto a Haiti que ha mostrado una recesión en 2010, mostrará de nuevo los peores indicadores económicos, con un crecimiento del 0,9%. Esto responde, según el BM, a las políticas de intervención del gobierno de Hugo Chávez.

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