Prevenir antes de curar

El Gobierno de Juan Manuel Santos parece decidido a que Colombia se sume a las tendencias proteccionistas iniciadas por la ‘guerra de divisas’ con intervenciones en el tipo cambiario y controles de capital, al estilo de los realizados en Brasil. Si las sospechas se confirman la próxima reunión del Banco Central del país dará como resultado el anuncio de un nuevo paquete de medidas para frenar el fortalecimiento del peso frente al dólar. El objetivo primordial es resguardar al sector de la exportación, el más dañado por la apreciación de la divisa, de la pérdida de competitividad. El Gobierno de Juan Manuel Santos parece decidido a que Colombia se sume a las tendencias proteccionistas iniciadas por la ‘guerra de divisas’ con intervenciones en el tipo cambiario y controles de capital, al estilo de los realizados en Brasil. Si las sospechas se confirman la próxima reunión del Banco Central del país dará como resultado el anuncio de un nuevo paquete de medidas para frenar el fortalecimiento del peso frente al dólar. El objetivo primordial es resguardar al sector de la exportación, el más dañado por la apreciación de la divisa, de la pérdida de competitividad.

El peso colombiano es una de las divisas latinoamericanas más perjudicadas por la devaluación deliberada de los diferentes actores de esta ‘guerra’. La moneda acumula una revaluación frente al dólar de casi un 12%. Pero desde principios de semana, las tornas están cambiando.

Y es que el peso se ha depreciado frente al billete verde. Otra vez. La volatilidad que vive la moneda colombiana es un suceso al “que debemos acostumbrarnos”, como ha señalado a este medio, Carlos Torres, de Asesores en Valores. Desde primeros de semana, la divisa se ha debilitado un 2,6% frente al dólar, hecho que habrán agradecido los exportadores.

Porque es este sector, y no otro, el mayor perjudicado por la guerra cambiaria. Para solucionar este problema, el Banco Central ha anunciado esta semana que realizará nuevas acciones para frenar la apreciación del peso, como continuar comprando dólares en su mercado monetario.

Hasta ahora el Banco Central se ha enfocado en comprar dólares de una manera mesurada a través de subastas diarias con las que acumula unos 2.000 millones de dólares (1.440 millones de euros) este año, con destino a las reservas internacionales, muy inferiores a las de países como Perú, que en el mismo periodo supera los 7.000 millones de dólares (unos 5.000 millones de euros).

Pero no sólo eso. También decidirán si cambian la tasa de interés de referencia. Actualmente, y por sexto mes consecutivo, se mantiene en un 3%, y según la opinión de los expertos, al parecer va a continuar de este modo.

El problema del tipo de cambio no sólo afecta a las exportaciones, sino que, según la Asociación de Empresarios colombianos, el empleo también corre peligro. En una carta que enviaron al Banco Central, esta asociación avisó que el fortalecimiento del peso “amenaza los puestos de trabajo” al igual que “que pone en peligro la perspectiva positiva de la economía colombiana”.

Y parece que Juan Manuel Santos les ha hecho caso. Sin todavía anunciar medidas concretas, las cuales deben ser publicadas en el día de hoy, cuando se reúne el Banco Central, sí ha sugerido que podría controlar el ingreso de ‘capitales golondrina’. Otra medida más que se sumaría a todas las ya empleadas.

Los expertos, ante esta situación, creen que en el mercado monetario debe permitirse que el tipo de cambio fluctúe libremente, sin realizar intervenciones por parte de las autoridades monetarias, ya que son acciones de carácter temporal que no cambian la tendencia del activo.

Los analistas opinan que para mejorar la situación monetaria actual en Colombia, hay que incentivar la reducción de los beneficios tributarios de los sectores predominantes en la economía del país latinoamericano, como el petróleo y la minería, para distribuir ese capital con el sistema de regalías y realizar mayores esfuerzos para proteger otros sectores como la agricultura o las manufacturas.

Colombia parece estar siguiendo los pasos de su vecino fronterizo, Brasil. La primera potencia latinoamericana ha sido es estandarte de los mercados emergentes en esta ‘guerra de divisas’. Tanto es así, que su Ministro de Hacienda, Guido Mantega, fue quién acuñó esta expresión, que refleja la intervención por parte de los diferentes países desarrollados, como EEUU o Japón, en sus tipos cambiarios en búsqueda de una mayor competitividad.

Brasil ha intervenido, aumentando el impuesto de la entrada de capitales- de un 2% al 6% en un mes-, comprando todos los dólares posibles a través de su Fondo Soberano o elevando el impuesto sobre las garantías bancarias a los inversores extranjeros en el mercado de futuros, que ha pasado de una tasa del 0,38% al 6%. Todo ello con la misma finalidad que las acciones que quizá emprenderá Colombia, reducir el valor de la moneda frente al dólar. En el caso brasileño el real se ha revalorizado un 30% frente al billete verde en sólo 18 meses.

Parece que a Brasil, en un corto plazo, han hecho efecto estas medidas. Tendremos que seguir de cerca el anuncio del Banco Central colombiano para saber que medidas toma y qué efectos provoca en el mercado.

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