Project Description

Consultoría Estratégica

Ayudamos a identificar los objetivos que realmente crean valor para la empresa
y los traducimos en resultados concretos y medibles.

Definimos Objetivos

Fijamos una estrategia

Identificamos una estrategia

Medimos resultados

    La estrategia consiste en proyectar y dirigir las operaciones para obtener un fin concreto. A nivel empresarial, la estrategia se materializa en planes estratégicos y de viabilidad, cuyos objetivos se estructuran en acciones. Es fundamental que estas acciones sean precisas, medibles, sujetas a plazos y ligadas a una persona responsable que asegure su consecución.

    Por otro lado, los objetivos están orientados a cumplir con las expectativas de clientes, empleados y accionistas, aunque también se pueden satisfacer otras necesidades.

    Además, vivimos en un mundo cambiante, donde es clave que las empresas se adapten a las nuevas tendencias e innovaciones para seguir aportando valor a sus clientes. Es necesario prestar atención a la evolución del mercado y anticiparse a los posibles movimientos, definiendo una estrategia clara y escalable.

    La estrategia corporativa, que afecta a toda la organización, y la estrategia empresarial, que se centra en un departamento o área, pero ambas son fundamentales para dirigir la compañía. Una clara estrategia es lo que garantiza el cumplimiento de los objetivos, y debe reflejarse en el Plan estratégico y su planificación.

    Los beneficios de disponer de una buena estrategia definida son múltiples, pero los más relevantes son:

    • Aumenta la comprensión del mercado y las posibilidades de una mayor participación
    • Permite identificar objetivos concretos y medibles, alineados a la toma de acciones
    • Disposición de un plan estructurado al que realizar un seguimiento para su mejora continua y adaptabilidad a los cambios

    ¿Cómo ayudamos a nuestros clientes en Consultoría Estratégica?

    Ayudamos a identificar los objetivos que realmente crean valor para la empresa y los traducimos en resultados concretos y medibles.

    • Estrategia corporativa y empresarial
    • Planificación estratégica y de acción
    • Seguimiento y control

    La definición de la estrategia es fundamental para saber hacia dónde quiere ir la compañía o el departamento. Si sabes cual es tu meta, solo te queda conocer cual es el camino que mejor te llevará a ella.

    La estrategia empresarial y la estrategia corporativa se pueden definir de la siguiente manera:

    Estrategia corporativa: Es la que define el alcance de la compañía en lo que respecta a las industrias en las que compite. Las decisiones de estrategia corporativa incluyen inversiones en diversificación, integración vertical, adquisiciones o desinversiones.

    Estrategia empresarial: Es la que se preocupa de la forma en la que una empresa compite dentro de un sector o industria. También es conocida como estrategia competitiva.

    La estrategia debe responder a la pregunta, ¿Cómo va a hacer la empresa para ganar dinero?, mientras que la estrategia corporativa responde a la pregunta, ¿En qué sectores empresariales va a competir la empresa? Versus la estrategia empresarial que responde a, ¿Cómo debe competir la empresa dentro de cada sector empresarial?

    Desde ambas perspectivas el objetivo último es la rentabilidad de la compañía, pero bajo esta premisa la estrategia de una compañía puede ir orientada a la consecución de unos objetivos u otros.

    Para definir la estrategia se deben considerar los siguientes factores: – Ambiente externo (Económicos, sociales, políticos, tecnológicos, demográficos, amenazas de nuevos competidores, productos sustitutos…), y ambiente interno (Conciencia del ambiente competitivo en el que participamos, habilidad para desarrollar oportunidad de las amenazas…).

    En QR ofrecemos nuestros servicios de consultoría para identificar estos y otros factores. Para definir, junto con el equipo directivo, la estrategia de la compañía y redefinir el modelo de negocio, reforzando la propuesta de valor. Esto nos permite maximizar el valor capturado y aportado a los distintos Stakeholders, incrementar la cuota de mercado, identificar alianzas estratégicas y nuevas oportunidades. Todo esto atendiendo a las capacidades de cada compañía y los intereses de sus accionistas.

    En nuestros servicios de consultoría estratégica enfocamos la definición de la estrategia a través del Plan estratégico, que permita alcanzar los objetivos de una empresa. Generalmente, este tipo de planificación debe tener en cuenta una proyección de entre 5 a 10 años, aunque hay casos donde se realiza a 3 años.

    Para lo anterior, nuestros consultores desarrollan el Plan Estratégico en siete pasos clave:

    1.1.1. Conocer el Entorno – Análisis externo
    El primer paso es conocer el mercado, como evoluciona y a qué velocidad lo hace. Se debe tener presente la situación política actual y prever en como puede afectar un cambio externo a nuestro negocio. Análisis empresa versus economía (Funcionamiento de la economía, PEST, Porter, exploración del entorno, estudio de escenarios, rentabilidad, …).

    1.1.2. Definir la misión, visión y valores corporativos
    Es cierto que la misión y visión de la compañía son aspectos que pueden cambiar de aquí a un tiempo, no obstante, los valores corporativos suelen ser perennes. Respecto a la misión y visión; la primera responde a la razón de ser la empresa, mientras que la segunda, hacia dónde apunta a ir.

    1.1.3. Establecer metas y objetivos
    Se debe clarificar dónde se quiere llegar con la empresa. Identificar y definir metas que sean medibles, alcanzables, aunque sean ambiciosas, así como determinar un plazo para su desarrollo. Los objetivos de una empresa se trazan teniendo en cuenta la misión, visión y los valores de esta.

    1.1.4. Realizar un análisis interno de la empresa
    Así como se han evaluado los factores externos que pueden afectar el crecimiento del negocio, se debe hacer lo propio con los factores internos. Análisis empresa versus mercado (estudiar la demanda, comportamiento de la competencia, segmentación, ciclos de vida de producto, oferta, precios, ventaja competitiva, …).

    1.1.5. Definir estrategias
    Con los objetivos trazados anteriormente y conocidos los recursos que se tienen disponibles, se pueden definir las estrategias que se necesitarán para alcanzar cada meta. Se debe medir el éxito de las estrategias teniendo en cuenta los indicadores trazados anteriormente.

    1.1.6. Involucrar a todo el equipo
    Aunque la formulación del plan estratégico corresponde a los ejecutivos de una empresa, la ejecución de aquel es responsabilidad de todos. Por ello se debe involucrar a los empleados, dándoles a conocer el plan estratégico, su participación en este, haciendo el seguimiento debido, etc.

    Luego, la estrategia no es solo competencia de los ejecutivos, sino que cada unidad o cada departamento, debe definir su propio plan estratégico, alineado con la estrategia global.

    1.1.7. Seguimiento, control y mejora continua
    Es necesario seguir y medir la estrategia para saber cuan exitosa nos está resultando. Hay que tener en cuenta además que aquella puede cambiar en relación con las necesidades del mercado y de los clientes.

    Algunas estrategias empresariales (a nivel departamental) que se pueden incluir serían:

    Desarrollo de la estrategia de marketing y ventas

    Mejorar o Innovar las estrategias de marketing y ventas, basándonos en un diagnóstico que nos permite identificar los aspectos a reforzar y las fortalezas del departamento, planteamos enfoques orientados a capitalizar las oportunidades de mercado. Esto es gracias a la realización previa de un análisis externo e interno. Con esto definimos un nuevo modelo de negocio que permita garantizar que las ventajas competitivas de la compañía son sostenibles a largo plazo. Y finalmente nos adentramos en una transformación global del modelo de relación con el cliente, basado en estrategias a corto, medio y largo plazo, que garantizan una implantación con la mayor ratio de éxito.

    Consulte nuestro servicio de Marketing y Ventas >

    La planificación en detalle y el seguimiento son claves para el éxito de la implantación y la consecución de objetivos.

    Una vez definida la estrategia de la compañía es necesario establecer una hoja de ruta. Esta permitirá definir los pasos a dar, así como los recursos necesarios y los riesgos que se asumen, dentro de un horizonte temporal y bajo unos responsables identificados, en detalle.

    Plan de acción para la ejecución de metas y tareas

    El Plan de Acción compromete el trabajo de una gran parte del personal de la empresa, estableciendo plazos y responsables, y un sistema de seguimiento y monitoreo de todas las acciones diseñadas.

    Los planes de acción son documentos debidamente estructurados que forman parte del Plan Estratégico de la Empresa, ya que, por medio de ellos, es que se busca “materializar” los objetivos estratégicos previamente establecidos, dotándoles de un elemento cuantitativo y verificable a lo largo del proyecto.

    En líneas generales, dichos planes colocan en un espacio definido de tiempo y responsabilidad, las tareas específicas para contribuir a alcanzar objetivos superiores. Todos los planes de acción presentan su estructura de modo “personalizado” para cada proyecto, es decir, dependiente de los objetivos y los recursos, cada administrador presenta su plan de acción adecuado a sus necesidades y metas.

    Diez puntos claves para seguir un plan de acción:

    1.2.1. Presentación ejecutiva del plan
    Se trata del Resumen Ejecutivo dirigido a los tomadores de decisiones. Se pretende ubicar en su contexto general y superior, a los ejecutivos principales involucrados en el proyecto y dotarles de una herramienta de Gestión y medición de resultados.

    1.2.2. Definición de los objetivos del plan
    Estos objetivos son diferentes a los objetivos estratégicos del Negocio, sin embargo, se debe establecer la forma de como estos objetivos se relacionan y contribuyen a alcanzar los objetivos superiores. Identificamos el objetivo principal, definido en el plan estratégico, y seguidamente detallamos una ruta de objetivos específicos que nos ayuden a alcanzar la dicha meta.

    En otras palabras, el plan de acción debe tener como objetivo cumplir lo establecido en el plan estratégico.

    1.2.3. Definición de las líneas principales de acción
    En este punto, se proponen más específicamente las áreas, campos o temáticas principales del plan de acción, es decir, concretamente se define cual o que campo (s) se verán influenciados con la ejecución del plan.

    Cada definición de estas líneas es muy diferente para cada negocio o institución ya que el mismo se orienta a las áreas de influencia especifica en el entorno de la empresa.

    1.2.4.Establecimiento de dependencias Jerárquicas y Responsabilidades Generales
    Es indispensable que el plan de acción contemple, en líneas muy específicas, cuáles son las dependencias o niveles jerárquicos involucrados en el cumplimiento de dicho plan, con el objetivo de delimitar las responsabilidades buscando que contribuyan a la consecución de las metas propuestas.

    1.2.5. Cronograma de Actividades
    Todos los planes de acción contienen un cronograma detallado de las actividades, que muestre las principales tareas y sus asignaciones así como su tiempo de cumplimiento.

    El cronograma debe ser tan detallado como sea posible, pero debe presentarse en forma ordenada en atención al método deductivo de asimilación de información y aprendizaje, es decir, debe ir deduciendo desde los objetivos superiores hacia las actividades principales y luego a las actividades específicas, responsabilidades, supervisión y determinación de indicadores medibles de los resultados.

    1.2.6. Responsabilidad y apoyos
    Un plan de acción no está completo, si solamente se define quienes serán los responsables de la ejecución de las actividades propuestas. Debe establecer claramente los recursos que servirán de apoyo al cumplimiento y la manera como esos recursos se materializarán.

    Los recursos pueden ser: Materiales, económicos, humanos, legales etc.

    1.2.7. Seguimiento
    El plan de acción no solo debe mostrar los indicadores medibles de los resultados, sino también, establecer bajo la responsabilidad de quien estará su seguimiento o supervisión.

    Esto es trascendentalmente importante en la ejecución de un proyecto, ya que orienta, al tomador de decisiones o a los principales protagonistas comprometidos con la planificación estratégica, para tomar decisiones oportunas que ubiquen el plan o reacomoden posiciones cuando todavía es “oportuno”, sin sacrificar objetivos de gran alcance o recursos que impacten negativamente sobre la capacidad económica de la empresa.

    1.2.8. Decisiones estratégicas
    Las decisiones deberán tomarse “oportunamente”, por lo que se deberá definir las instancias a que acudirán los tomadores de decisiones previas a las acomodaciones o adecuaciones de los planes. Dicho de otra forma, es sumamente sano para la empresa establecer instancias como comités, asambleas o cualquier otra forma de gestión que sirvan de apoyo legal a los tomadores de decisiones.

    1.2.9. Divulgación
    El plan deberá establecer las instancias de divulgación o bien las estrategias para dar a conocer el plan a todos los involucrados, mediante un cronograma de reuniones, dirigido a quienes están involucrados en la ejecución del Plan.

    1.2.10. Actualizaciones
    También deberá establecer la forma en que las actualizaciones se realizar producto de adecuaciones de cualquier tipo surgidos en la vida de la ejecución del plan.